miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Certificar a voluntarios?

“Pienso que conviene despejar las vías para que, con el debido control y magnanimidad del Estado, evitando abusos y desviaciones, lleguemos a tener un voluntariado certificado, en el que todos podamos participar y confiar, con seguridad y alegría”
Nicolás Parducci

Me he encontrado en la red un interesante artículo de Nicolás Parducci, periodista ecuatoriano, que intituló “Voluntariado Certificado”, (El Universo, octubre 2, Guayaquil, Ecuador) que motivó la redacción de este modesto artículo y a quién dedicamos estas líneas.

El propósito de certificar voluntarios para mostrar, asegurar o crear confianza pública de que ellos están calificados para hacer prestar un servicio en la comunidad resulta ser un tema harto complejo que en mi opinión debe ser abordado cuidando todas las partes del proceso de gerencia de un voluntariado.

Como ha quedado de manifiesto en este espacio “Ciudadanía en Construcción”, la certificación en todo caso es un asunto de interés público y por lo tanto, corresponde al Estado considerar los asuntos que deberá avalar.

Hace algunos meses una dependencia me consultó en calidad de asesor de la Alianza Mexicana de Voluntariado respecto a la posibilidad de establecer una certificación para sus voluntarios. Pregunté cuál era el motivo para ello. Mi interlocutor expuso el problema: Algunas personas voluntarias se habían tomado atribuciones que no les correspondían y su servicio mediaba entre la relación médico – paciente.

Los voluntarios trasmitían delicada información sobre el estado de salud de los pacientes a sus familiares y por otra parte su presencia en los pabellones médicos les permitía que fuesen consultados por los enfermos, algunos expresaban sus propias percepciones que eran interpretadas como diagnósticos clínicos.

Por otro lado, otros voluntarios que prestan servicio en los albergues para familiares de pacientes hospitalizados también generaban ciertos problemas administrativos.

La certificación deseada para aquel grupo voluntario revela aspectos sumamente interesantes de la gestión de voluntariados que muestran más bien fallas durante el proceso de administración del recurso voluntario. La certificación se ubica al final del proceso y si ésta se busca anticipadamente a las responsabilidades que debe  cubrir previamente la organización parece poner el problema del mal desempeño del voluntario en la persona y no la institución.

Para ubicarnos. En diversas experiencias las organizaciones, tanto públicas como sin fines de lucro, que requieren y convocan voluntarios para apoyar los servicios que brindan, a falta del desarrollo integral del grupo, responsabilizan al voluntario respecto a su actitud como a su aptitud en el desempeño al prestar un determinado servicio.

De tal manera, se coloca la atención principal del desafío de gestión de voluntarios  en elementos que aparentemente el grupo no puede controlar y surge la certificación como el elemento “salvador”, es la garante de que todo marchará bien. En realidad sólo se ve la punta del iceberg. Se piensa con frecuencia que la certificación se trata de evaluar la aptitud del voluntario pero en realidad lo primero que hay que juzgar es la aptitud institucional.

¿Pero qué factores determinan este yerro?

Primero que nada la organización no asume a plenitud todo el espectro necesario para gerenciamiento adecuado del voluntariado. Existen diversos elementos a considerar para una gestión eficaz del voluntariado que nos refiere a establecer dentro del proceso de gerencia de voluntarios al menos los siguientes elementos. Primero. La organización debe cubrir las etapas básicas de su programa: 1) Preparación Institucional, 2) Selección e Inducción, 3) Administración y Seguimiento, 4) Reconocimiento y Retención, 5) Desvinculación y 6) Evaluación del programa.

Se distingue la realización de un trabajo consistente en tres de las 6 fases para considerar luego la pertinencia de la certificación. En la preparación institucional se vislumbran a partir de las necesidades las características de las personas para determinado servicio. Esas cualidades se ubican en el perfil. Posteriormente en la Selección e Inducción el coordinador ha de ofrecer la capacitación necesaria vista desde dos necesidades: 1) que el voluntario conozca a la organización, sus principios, valores y programas, resultados y aportes, etc. para luego 2) brindar la capacitación requerida para el desempeño especial o focalizado. Si va a ofrecer servicio voluntario en pabellones se le debe dejar claro qué si y qué no puede hacer. Recibe entrenamiento y acompañamiento (que son parte de la etapa Administración y Seguimiento) para su adecuado desempeño. En esta etapa el coordinador no debe dejar de considerar que a él le atañe la responsabilidad de desarrollar el Sistema de Reforzamiento del Grupo Voluntario.

De tal manera que el coordinador dedique tiempo al grupo voluntario para fortalecer; a) la aptitud de la institución para manejar voluntarios, b) la actitud institucional respecto a los voluntarios, c) la aptitud desarrollada en el voluntario y d) la actitud del voluntario.

La gerencia de grupos voluntarios a la que le falte atender estos cuatro elementos de manera integral y balanceada, sólo pone atención a un elemento: el aspecto personal de actitud del voluntario. Así la relación organización-voluntario-comunidad depende de qué tan motivados se encuentran los voluntarios en un determinado momento. A menudo se piensa: “Caray, ya de desinfló el grupo”, “Disminuyó su ímpetu”, “ya no se ponen la camiseta…”, “Y ¿Ahora qué hacemos para inyectarles entusiasmo?”

La solución a la que se acude y se abusa de ella es estimular, estimular y estimular. Vendrán entonces las reuniones con voluntarios a las que se les dedican numerosos minutos que llegan a ser horas y que generan efectos contrarios. La fórmula de esas “motivaciones inyectadoras de entusiasmo” basan sus argumentos en aspectos moralizadores y del deber ser.

Por ello podríamos concluir que antes de certificar (como ese acto de aval público para reconocer la aptitud del voluntario) hay que profesionalizar al grupo voluntario. Ese trabajo inicia dentro de la organización pero recaen en ella la mayor parte de la responsabilidad y primero debe trabajar en su actitud y aptitud para administrar un voluntariado, luego atender a la persona.

Finalmente, en el aspecto más general de los propósitos certificadores de organizaciones de la sociedad civil y sus grupos voluntarios, se abre una posibilidad de alternativas no todas pensando en el bien común. Reiteramos, las certificaciones públicas corresponden al gobierno como una facultad que la sociedad le confiere y aquella estará basada en la neutralidad, en principios aplicables a todos por igual, en márgenes de estándares de desempeños objetivos y con normas claras e indicadores pertinentes. Pero cuando una organización privada (aún sin fines de lucro) se asume como “certificadora” ya estamos mal. En México tenemos este caso y en tanto sigan ofreciendo servicios donde las organizaciones sean calificadas a cambio de una cuota y parámetros e indicadores propuestos desde una óptica particular, seguiré preguntando: ¿Y al certificador, quién lo califica? Más aún cuando ese “certificador” a sus colaboradores no le son cubiertos sus salarios a tiempo.

Ciudadanos trabajando


Merecido reconocimiento a Fernando Landeros Verdugo
El fundador de Fundación Teletón recibió este miércoles la Medalla “Eduardo Neri” al mérito ciudadano. Sin duda la contribución de Landeros al sector filantrópico ha sido amplia, profunda y significativa. ¡Qué reciba más reconocimientos! Fernando ha alentado dar visibilidad a la discapacidad, les ha dado recursos para su rehabilitación e integración a la vida, los ha dignificado y desde luego, ha impulsado las donaciones en México contribuyendo a crear una cultura de dar. Al escuchar el discurso de Ricardo Anaya Cortés, Presidente de la Cámara de Diputados parecería que estos legisladores comprenden el valor de la acción de las organizaciones filantrópicas. Si su discurso es congruente, coherente y consistente, entonces el sector filantrópico tendría un gran aliado en el congreso para que en lugar de limitar en la reforma fiscal el techo de las donaciones como lo propone la iniciativa enviada por el Presidente Enrique Peña Nieto, los diputados, por el contrario podrían aumentarlo, ampliar también los objetos sociales susceptibles a ser considerados motivos para autorizar nuevas donatarias y el gobierno podría fomentar tanto el desarrollo de las organizaciones civiles y el voluntariado. Como ha quedado manifiesto, el sector filantrópico complementa la acción de gobierno allende no tiene suficiente capacidad de respuesta.

Próximos eventos


XIV Encuentro Estatal de la FECHAC

Este jueves 17 y viernes 18 de octubre se llevará a cabo en Ciudad Juárez el 14º Encuentro de OSC de Chihuahua donde se abordará como tema central “Impacto Colectivo, Juntos por una misma visión”. En esta reunión se analizará una metodología para potenciar la efectividad en la participación y coordinación de los diferentes actores que interactúan en el desarrollo de proyectos de beneficio común, y así multiplicar el impacto de las acciones sociales. Para mayor información visite www.fechac.org

IV Encuentro Fortaleza en la Península de Yucatán
La nueva edición de esta reunión de organizaciones se llevará a cabo el miércoles 16 en Mérida, Yucatán y el jueves 17 en Cancún. El programa contempla la conferencia Magistral que dictará Rodrigo Villar “Desarrollo de base y Desarrollo Local para la sostenibilidad social”. También habrá un panel con el tema “El Valor de la Mercadotecnia Social: Experiencias de las OSC’s y tres talleres simultáneos: a) Desarrollo de base, b) Desarrollo de Recursos y c) Vinculación con Medios y otras audiencias a través de herramientas digitales. Por la calidad de los ponentes, vale la pena participar. Inscríbase en www.fortalece.org

Día de la Filantropía de AFP
La Association For Fundrasing Professionals, Capítulo de la Ciudad de México realizará el Día de la Filantropía este martes 22 de octubre, donde reconocerá a Arturo Jiménez Bayardo como Empresario filántropo del año, a la Fundación Azteca como Institución ejemplar y a Cecilia Occelli González como Voluntaria del año. El evento se llevará a cabo en el Club de Industriales que está ubicado en Andrés Bello 29, Col. Polanco, en la ciudad de México. Además Bob Carter, Presidente del Consejo Internacional de la AFP, dictará una conferencia magistral. Tiene costo y puede recibir mayor información en el teléfono 3626 1595.

martes, 15 de octubre de 2013

Primero es la comunidad

El objeto de la acción voluntaria es colaborar en y con la comunidad. Es una obvia afirmación. Pero en diversas ocasiones la gestión de algunos grupos voluntarios fluye por distintas actividades, actitudes y estilos de liderazgos que se van dibujando otros énfasis que no necesariamente responden a la comunidad. Esta condición atañe a todo tipo de voluntariados: desde los informales y no estructurados, hasta los que colaboran al amparo de las organizaciones públicas, de la sociedad civil, iglesias, universidades y empresas.

Así, por ejemplo, se pueden desarrollar programas de voluntariado con un enfoque de “arriba hacia abajo” donde la organización o el coordinador del grupo voluntario definen qué es lo que necesita la comunidad desde su punto de vista sin incluir la perspectiva de las necesidades reales de los beneficiarios. Es decir, se copian actitudes paternalistas donde al joven y al niño hay que guiarlo, no preguntarle qué necesita.

Además de la actitud paternalista en el manejo de grupos voluntarios se encuentra también la patrimonialista. Esta se caracteriza por dar a los beneficiarios, que son desde luego la razón del voluntariado, un papel de permanente dependencia lo que permite dar continuidad al trabajo de la organización so pretexto de justificar la presencia institucional en la comunidad, recibir un financiamiento o encabezar procesos desplazando a quienes deberían ser los actores principales.

La forma más pura de detectar esta actitud es escuchar al coordinador de voluntariado referirse a los actores sociales como “mis voluntarios”, “mis beneficiados”, etc. como si a perpetuidad hay que tener personas dependientes para que funcionen las cosas.

De ahí  se deriva otro estilo de gestión accidentada de un grupo voluntario que consiste en centrar la atención en los voluntarios, en el líder del grupo o en la institución. Se trata del protagonismo, vicio que tanto enferma a las OSC. La Real Academia de la Lengua española señala sobre la definición de la palabra protagonista como “afán de mostrarse como la persona (o grupo voluntario en este caso) más calificada y necesaria en determinada actividad, independientemente de que se posean o no méritos que lo justifiquen”.

Es decir, el protagonismo establece una relación también de dependencia con los beneficiarios pero basada en la necesidad (“Me necesitan” para salir adelante aun cuando en realidad es al revés, el protagonista se desploma si no están a su alrededor los beneficiarios).

Afortunadamente desde hace varios años ha venido ganando terreno la actitud de involucrar la voz de la comunidad en los programas sociales que desarrollan las organizaciones filantrópicas y sus grupos voluntarios. En colectivo se diseñan las propuestas en base establecer una prelación de las necesidades y de ahí se estructuran las estrategias del modelo de colaboración. El proyecto social recoge distintos aportes y deja claro cómo el grupo voluntario trabajará en y con la comunidad.

Sea como fuere, nunca hay que olvidar que el voluntariado al igual que una organización filantrópica, son un medio no un fin, y que lo que cuenta es el aporte que brinda el ejército de voluntarios para superar condiciones adversidades en la comunidad, compartir medios para iniciar cambios o contribuir a que desarrollen habilidades para mejorar su condición y salir de la pobreza.

De otra manera los grupos voluntarios que no focalizan la inclusión de la voz y necesidad de la comunidad podrían perpetuar las llamadas de auxilio de comunidades que gritan  y piden a Papá Gobierno o Mamá Caridad que destinen recursos para seguir siendo receptores de ayudas y no actores de cambios sociales.

lunes, 14 de octubre de 2013

En una semana más de 165 millones de pesos para ayuda social. La miscelánea fiscal quiere cerrar la llave de la solidaridad

De aprobarse las adecuaciones a la miscelánea fiscal 2014 propuestas por el ejecutivo federal se afectarán profundamente la actividad filantrópica en el país porque se limita el techo del monto de la deducibilidad que tendrán tanto personas físicas como personas morales. Lo más impresionante, paradójico y absurdo es que las fundaciones empresariales, al igual que las miles de organizaciones filantrópicas en todo el país ofrecen servicios complementarios que el estado no puede ofrecer en plenitud y en muchas ocasiones con una mejor calidad que las dependencias gubernamentales. En tan sólo una semana en un examen superficial se tiene registro de la movilización de más de 165 millones de pesos que demuestran la solidaridad de los mexicanos.

Diversos servicios son proporcionados por organizaciones filantrópicas gracias a los ingresos que reciben, o bien por  vía de  donativos, o bien, por la generación de sus propios ingresos, esta última fuente de financiamiento también está limitada a las organizaciones en ciertos porcentajes. Como verá el lector el sector filantrópica ayuda enormemente al sector público, pero no hay reciprocidad. Muchos de los legisladores actúan tímidamente ante la posibilidad de fortalecer al sector. Hay muchas razones que pueden abarcar todo un espectro de justificaciones, tantas como las que puedan acomodarse en temas políticos, hacendarios, fiscales, sociales, económicos y culturales.

Veamos algunos factores que inhiben un apoyo a plenitud para el sector filantrópico por parte de los legisladores. Desconfianza. Como muchos de los diputados y senadores siquiera han sido voluntarios o han donado algún recurso en su vida, o han participado con una organización filantrópica de cerca, las suspicacias afloran.

De entre los partidos políticos y sus legisladores se distinguen también visiones particulares respecto al papel que juega la filantropía en nuestra sociedad. El lector puede distinguir de entre los siguientes argumentos cual queda mejor a cada partido político. Algunos dicen que las organizaciones filantrópicas no deberían existir porque sustituyen al gobierno en sus responsabilidades sociales. Otros más, señalan que no hacen daño porque en realidad representan a una actividad marginal y que es bienvenido su apoyo pero fijan su atención primordialmente al lado asistencial de la filantropía y no dan importancia a su lado del desarrollo comunitario y social.

Unos distintos afirman que las OSC estorban a la administración pública porque desvían recursos que directamente pudiera recibir la hacienda pública y no generan impuestos adicionales. Dentro de este sesgado enfoque económico diversos legisladores no comprenden a profundidad el concepto de la economía no lucrativa sobre la que se basa el quehacer de las organizaciones filantrópicas.

Adicionalmente, algunos representantes populares (y también numerosos  ciudadanos) se atreven a afirmar que las empresas constituyen fundaciones para “evadir” impuestos, cuando en realidad los recursos provienen de sus utilidades antes de pagar impuestos.

Otros legisladores más visionarios, en realidad sienten cierto temor porque este sector crezca debido a que constituye parte de la semilla del poder ciudadano que en otros países es de considerable peso que incluso han llegado a modificar las relaciones políticas y de balance de poder creando el sentido de “gobernanza” muy en boga en la Comunidad Económica Europea. El sector filantrópico puede llegar a significar ser un jugador que equilibre y medie entre el poder político y el económico. Entonces es un potencial de ciudadanía que resultaría incómoda.

En retroalimentación de los legisladores que se identifican con esa tendencia, para crítica al sector filantrópico “apoyan” sus argumentos en el marco legal para señalar que la mayoría de las organizaciones se “van por la libre”, que no hay controles legales y otros más incluso llegan a afirmar que las instituciones de asistencia privada tienen mayores controles que las asociaciones civiles (donatarias autorizadas) cuando en realidad están sujetas a la misma legislación donde las primeras reportan a las Juntas de Asistencia (y posteriormente a la SHCP) y las segundas directamente a la autoridad hacendaria. Son legisladores pero no todos conocen a fondo el marco legal que se ha venido construyendo a lo largo de estos recientes 25 años cuando menos.

Para que el poder ejecutivo y el legislativo comprendan la dimensión del aporte de la filantropía organizada, pasemos revista a algunas de las acciones de fundaciones empresariales y su aporte al interés público. En una semana tan sólo la Fundación Walmart otorgó a 30 organizaciones la cantidad de 85 millones de pesos. Genoma Lab reportó que su empresa donó a su Fundación la cantidad de 10 millones de pesos para apoyar a damnificados por Guerrero. La Fundación Metlife entregó recursos a organizaciones que participaron en su convocatoria 2013 por más de 2 millones de pesos. El Banco HSBC y Save The Children que tienen muy bien instrumentado su campaña de ayuda Por México... ¡Unámonos! Para apoyo en emergencias, empieza a movilizar donaciones. Fomento Cultural Banamex estará donando más de 60 millones de pesos para enfrentar la reconstrucción en Guerrero. Omnilife donó al DIF Jalisco más de 5 millones para damnificados. La Fundación del Empresariado Chihuahuense donó 1 millón de pesos para damnificados para el ayuntamiento de la capital del estado. La Fundación Western Union dio un donativo de $25,000 dólares al Fondo de Auxilio para México (México Relief Fund) a beneficio de la Cruz Roja Mexicana.

Ahora que viene el Día Mundial de la Alimentación la Fundación CMR, Fundación Grupo México y Tysson preparan su 2ª edición de apoyo a proyectos que inciden en alimentación invirtiendo más de 5 millones de pesos.

Otras aportaciones no valorizadas económicamente que se reportaron como aportaciones de fundaciones empresariales en la semana son: La conclusión de un parque en Zumpango Estado de México por voluntarios de ESPN y de las fundaciones Disney, GEO y Metlife que beneficiará a más de 5 mil 500 personas. IBM donó herramientas tecnológicas para centros educativos en Puebla. Fundación Telmex movilizó 124 toneladas de víveres para 6 estados con damnificados. Cotsco pese a que vimos las escenas de saqueo por televisión a su sucursal de Acapulco, refrendó su decidido apoyo para apoyar en la captación de donativos para apoyar la labor de la Cruz Roja Mexicana. McDonald’s dispuso de algunos restaurantes de Guerrero para fungir como centros de acopio. Destinó donación de alimentos para apoyar la emergencia. La Fundación Daimler en alianza con Techo está colaborando en la construcción de vivienda. Coca Cola de México donó 310 mil litros de agua y 20 mil despensas para que fuesen distribuidas por la Secretaría de la Defensa Nacional. Fundación FEMSA también está colaborando al prestar sus dos plantas potabilizadoras, una con una capacidad de 48,000 litros al día que está siendo donada a la CONAGUA, y otra con capacidad de 30,000 litros, para abastecer las zonas más afectadas de Guerrero. Telefónica Movistar desarrolló una aplicación para ayudar a informar sobre la emergencia. Cemex otorgó 180 toneladas de comida.

La lista podría enriquecerse sobre el aporte ciudadano a distintas problemáticas sociales que el estado sólo no puede enfrentar ni garantizar por si mismo. La ayuda ha fluido a través de conciertos para obtener alimentos y enviarlos a estados siniestrados. Donaciones de cantantes y artistas. Miles de personas que están trabajando como voluntarios para el acopio, selección y armado de despensas.

Entonces ¿Para qué parar esta dinámica y ola de beneficios filantrópicos por la falta de comprensión de nuestros legisladores y del poder ejecutivo del aporte y beneficio que ofrecen las organizaciones filantrópicas? Vamos sentándonos a platicar con disposición a mejorar las condiciones fiscales y legales para que florezca la filantropía organizada todavía con mayor ímpetu, total todos salimos ganando.

jueves, 10 de octubre de 2013

Reforma fiscal podría afectar a la filantropía

“La liberalidad es la primera hija del amor
y la piedra imán más atractiva para los
hierros de la voluntad”

Lope de Vega

A cabildear de nuevo. Cada 6 años se reinventan en México muchos programas, alianzas y leyes en las que se incluyen las que atañen al sector filantrópico también. En el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, el presidente tuvo la ocurrencia de pretender dar a las organizaciones de la sociedad civil un trato fiscal como un híbrido de empresa social. Como abogado se le pasa, pero como ex legislador quien sabe.

Entonces él junto con Agustín Carstens, quien fuese titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, impulsaban un nuevo impuesto el CETU que a la postre se llamó IETU, vigente hoy en día. En la primera versión de esa “reforma” fiscal se vislumbró inmediatamente que esa intención lastimaba las finanzas de las organizaciones donatarias autorizadas, limitando e inhibiendo los recursos que podrían recibirse como donativos. Querían gravar impuestos a los donativos recibidos.

Por otra parte, recientemente el Congreso de la Unión expidió la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita donde también hay disposiciones sobre el monto sobre donativos que puedan recibir las donatarias ya que los donativos mayores son considerados actividades vulnerables en la regulación contra el lavado de dinero. Otra pifia legislativa.

Es decir, se presume que las organizaciones filantrópicas pudieran recibir donativos del narco, “lavarlos” y regresárselos a sus dueños originales (sic). El sector filantrópico tiene amplios candados y mecanismos de verificación fiscal sobre el destino de las donaciones y muchas personas nos preguntamos cómo se podrían “devolver” los  montos donados a los “bienhechores” originales y tranquilamente se lleven dinero “limpio”. Como lo han señalado especialistas del sector no lucrativo: los partidos políticos tienen menos controles que las donatarias autorizadas.

Hoy nos enfrentamos a una nueva falta de comprensión respecto a la forma en la que trabajan las organizaciones filantrópicas y las vicisitudes por las que atraviesan para conseguir donativos. El marco legal ordena a las donatarias autorizadas a obtener sus recursos principalmente por donativos, limita los ingresos a actividades de generación de ingresos y pone límites a rifas y sorteos.

Enrique Peña Nieto siendo presidente electo asistió a la Reunión Anual del Centro Mexicano para la Filantropía que tuvo lugar en la ciudad de México en noviembre de 2012. Ahí expresó que reconocía la aportación que hacen las organizaciones civiles y que su gobierno apoyaría comprometidamente el desarrollo de las mismas quizá por comprender que las donatarias ofrecen servicios complementarios para la comunidad a los que ofrece el gobierno y los que no son accesibles por sus altos costos y que provienen de la iniciativa privada.

Sin embargo su propuesta de reforma fiscal dice lo contario. Consuelo Castro Salinas, especialista en el marco legal del sector a propósito de la publicación de un desplegado en esta semana, escribió:

“El domingo 8 de septiembre, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó la  propuesta de reforma fiscal del Ejecutivo. Sorprendió (que) en esta propuesta la limitación del monto de las deducciones personales que pueden realizar las personas físicas a un máximo de dos salarios mínimos anuales ($47,274.80 actualmente o un 10% de los ingresos totales anuales) en el último párrafo del artículo146.

“El monto propuesto afectará de manera significativa los donativos que podrán recibir las donatarias autorizadas  ya que tanto la cantidad y el porcentaje que se establecería, resulta inferior a lo que las personas físicas por mucho, destinan a gastos médicos, colegiaturas, intereses reales sobre hipotecas, transporte escolar, etc. Teniendo como consecuencia desincentivar las donaciones de las personas físicas para obras sociales a través de las donatarias.

“Con relación al límite de deducibilidad del 7 por ciento de las utilidades fiscales por parte de las empresas, establece que los donativos al gobierno no podrán superar el 4 por ciento, dejando un 3 por ciento a las organizaciones”.

Vuelve a estar presente el tratamiento fiscal que distorsiona a quien cumple y tiene obligaciones estrictas como son las donatarias. Nueva legislatura, nuevo gobierno federal, nuevos dolores de cabeza y nuevas incongruencias: El Senado de la República paga millonarias asesorías a legisladores que son primos, novios, hermanos, choferes y cuates de partido, como lo reportó este lunes 30 de septiembre Reforma en sus páginas nacionales. Otra nota del mismo día señala el gasto millonario que hizo para mandar a legisladores a la reunión Interparlamentaria con España.

Hace algunos días el mismo Centro Mexicano para la Filantropía había celebrado el Foro: “Jornada sobre el Marco Regulatorio de las Organizaciones de la Sociedad Civil”, donde se percibió un horizonte atractivo de entendimiento de los poderes ejecutivo y judicial hacia el sector filantrópico. La calidad de las presentaciones por ejemplo la de Jorge Cravioto Galindo de la Secretaría de Gobernación, la de Vanessa Rivadeneyra del SAT y la de la legisladora panista Marcela Torres Peimbert en el Senado, apuntaban a una disposición de comprender las dificultades para desarrollar al sector filantrópico.

Se respiraba un aire fresco que renovaba el optimismo respecto a la posibilidad de impulsar al sector en México por ser un aliado del gobierno en ofrecer servicios que complementan necesidades públicas. Sin embargo, hoy se tendrá que cabildear de nuevo con el Presidente, con los Legisladores y partidos políticos para explicar cómo funcionan las donaciones, por qué se requiere ampliar el techo que limita los ingresos por generación de ingresos y la necesidad de promover el voluntariado organizado.

Es necesario señalar que a todo país conviene contar con un sector filantrópico fuerte, robusto, generador de oportunidades y de incentivar también el sentido emprendedor desde la economía no lucrativa. Diversos y contundentes son los servicios que ofrece, por ejemplo: En Arte y cultura: Sociedades amigas de museos, promotores de arte y cultura, Conservación del patrimonio cultural, fomento al coleccionismo con fines públicos; en Salud: servicios adicionales para trata de todo tipo de cáncer, prevención, sexualidad, nutrición y alimentación, etc. en Educación: servicios de alfabetización, creación de modelos alternativos para fomentar el proceso de aprendizaje, apoyo a la formación de maestros, involucramiento de padres de familia en la educación escolarizada, combate al analfabetismo informático, etc. Así podría continuar la lista en derechos humanos, vivienda, seguridad, bienestar, ciencia y tecnología, etc.

Por último es oportuno señalar que las organizaciones filantrópicas además generan empleos y pagan los impuestos que les corresponden por diversas actividades que realizan. Legisladores no tengan una visión de perder-ganar. 


Desde el Consejo Directivo

El Presidente del Directorio expresó su preocupación sobre la falta de entendimiento de las necesidades fiscales del sector filantrópico e invitó  a que este jueves 3 de octubre se asista a la reunión informativa sobre donativos y lavado de dinero que ofrece el Centro Mexicano para la Filantropía  de las 9:00 a las 11:30 horas en la Fundación para la Protección de la Niñez, I.A.P. ubicada en Coyoacán 350, General Pedro María Anaya, C.P. 03340, México, D.F. Ahí podrán conocer los puntos de vista del Lic. Pedro Félix, del Despacho Jáuregui, Navarrete y del Valle, S.C. y del Notario Público, Lic. José Ángel Fernández Uría, Notaría 217.

La Secretaria del Consejo Directivo señaló que Fomento Social Banamex ha impulsado exitosamente un fondo para Desastres Naturales a través del cual ha otorgado un donativo de 1 X 1. De tal manera que al cierre de la junta se habían juntado 51 millones de pesos, cantidad que será duplicada y aplicada, según Banamex a tareas de reconstrucción.

El consejero encargado de desarrollo institucional recomendó emprender acciones para que en el acopio de víveres para damnificados ponga énfasis en las soluciones que hay gracias a la participación de la ciudadanaía y sus donaciones. Se hace necesario disminuir el abuso de empatía que se apoya en difundir la desgracia, es decir, la problemática. Continuar enfatizando el problema puede estimular a donar, pero una sola vez. Cuando se habla de que los problemas tienen solución las personas se convencen y los esfuerzos de medios de comunicación serán más venturosos si también señalan que en este tipo de eventualidades hay largos periodos donde se requiere ayuda. Exhorto a seguir donando.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Fundaciones en emergencias

Como homenaje a los tripulantes del Black Hawk
que se desplomó en misión de salvamento en Guerrero.
A veces por salvar la vida de
otros se pierde la propia. Un abrazo a sus familias.

No cabe duda, con las complicaciones que se generan con los desastres naturales que además de ser más frecuentes tienen mayor intensidad y grado de devastación; la incorporación de programas de protección civil por parte de la empresa y de su fundación son cada vez más relevantes y necesarios.

He conocido algunas experiencias de empresas que fueron persuadidas por sus consultores y expertos en responsabilidad social corporativa para que incorporasen el tema en la primera línea de la inversión social con el debido peso y relevancia.

Debido a que colaboré por algún tiempo en la fundación del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), el cual nació por la colaboración con la Japan International Cooperation Agency, conocí tanto la teoría de los desastres como a personalidades que han dedicado su vida al estudio, investigación y generación de propuestas para mitigar los efectos de los 5 tipos de desastres que hay.

Por otra parte, por la experiencia que he ganado en programas de voluntariado corporativo de empresas y de varias organizaciones de la sociedad civil y de grupos de dependencia públicas, he recomendado que además de tener un programa de protección civil éste se funda con algunas actividades del voluntariado.

Nunca me ha gustado señalar a los protagonistas de malas experiencias porque no es nada productivo, en cambio, señalar de aquellas los aprendizajes resulta muy provechoso. De tal manera cuando el huracán Paulina azotó  también a Guerrero, en una institución bancaria se “preparó” una colecta de ropa. El área de comunicación interna utilizó los recursos a su alcance. Se abrió lo que podría calificarse de un antecedente de Centro de Acopio.

Debido a que el abasto de comida y artículos de primera necesidad se iba cubriendo exitosamente, el exhorto a los trabajadores del banco fue donar ropa en buen estado. El resultado fue catastrófico. La gente que colaboró en esos días prácticamente limpió su clóset y desechó aquellas prendas que ya no le servían, que estaban pasadas de moda, blazer, sacos y trabajes, vestidos channel, corbatas y otros artículos que son comunes en la ciudad fueron entregados al centro de acopio. Quienes habían preparado la colecta olvidaron señalar que se requerían playeras, blusas y pantalones de mezclilla o algodón, calcetas deportivas y tenis.

Este tipo de donaciones, donde “se da lo que no te sirve”, fueron muy frecuentes en el pasado y como se advierte son producto de la improvisación.

Por este tipo de razones se hace necesario que la fundación empresarial, el programa de inversión y el programa de voluntariado estén constantemente interactuando. En algunas ocasiones, depende en dónde se haya dado el desastre, es mejor movilizar a los voluntarios para colectar donaciones económicas para destinarlas a organizaciones que atienden la emergencia. En otras, si es posible el traslado de víveres y artículos de necesidad personal para higiene y rehabilitación, se acopien y se entreguen a quienes están realizando las entregas, como por ejemplo, la Cruz Roja Mexicana.

Finalmente, el voluntariado empresarial puede participar en brigadas especiales. En todos los casos se requiere saber cómo actuar y cómo reaccionar. Preparar bien el programa marca la diferencia entre: colaborar a salvar la vida de los colaboradores de la empresa, cuidar el patrimonio del corporativo, organizarse para ayudar a la comunidad y contribuir al restablecimiento de las condiciones económicas previas al desastre.

Algunos casos ejemplares de fundaciones que han cobrado experiencia en la participación en desastres destacan:

Fundación Wal-Mart que cuenta con un procedimiento especial para casos de desastres donde tiene previamente listas despensas, sus tiendas funcionan como centros de acopio y sus colaboradores animan al público en general a hacer donaciones. Su aliado es la Cruz Roja para el traslado y entrega de la ayuda. En los primeros días del desastre movilizó más de 100 toneladas de ayuda. En esta iniciativa también participa la Fundación BBVA Bancomer.

Fundación Azteca abrió las líneas telefónicas para donar, mismas que se usan para sus campañas mensuales de donación.

Fundación Telmex además de donar también despensas cuenta con su voluntariado para participar directamente en emergencias y sus brigadas de empleados para casos especiales buscan rehabilitar el servicio telefónico y de internet lo más rápido posible. También levantan las redes de telefonía rural.

Fundación Soriana cuenta también con centros con acopio y la empresa expresó  su voluntad de apoyar también con donaciones monetarias.

Fomento Social Banamex también acopia víveres y moviliza donaciones económicas.

Fundación Genoma Lab colabora con destinar las ganancias de las ventas de sus productos en determinados días para apoyar la adquisición de despensas.

Fundación Televisa colecta a través de sus programas tanto ayuda en especie como recursos de las empresas que participan en sus proyectos como “Gol por…” y en esta jornada en algunos partidos por cada gol se recibirían fondos para ayudar.

La Fundación  Gruma inmediatamente empezó a donar tortilla con un sistema que tiene de producción donde sus camiones “tortillerías” producen más de 36 mil tortillas para su distribución en zonas en desastre.

Fundación Chrysler apoya también con despensas y ayuda a zonas devastadas.

La Fundación Pro Comunidades Cruz Azul dispone de ayuda organizada en los estados donde tiene presencia.

Cómo puede observar el lector, mientras más unidos estén los programas de inversión social con la prevención y atención de desastres, los programas de voluntariado y los recursos de las fundaciones empresariales, se tiene mayor capacidad de respuesta. Por ello, este tipo de programas deben verse fortalecidos al menos dos veces al año con capacitación, verificación de los procesos, saber comunicar los efectos de las eventualidades y conocer qué estrategia es la más adecuada para la movilización de recursos para casos de emergencia.


Desde el Consejo Directivo

El Presidente del Directorio señaló que además de las posibilidades positivas que representa contar cada vez con un mayor número de fundaciones empresariales preparadas con programas de protección civil, urgió a todos los miembros de la organización a hacer sus donaciones en especie o económicas. Recordó que es muy cierto el pensar y actuar bajo la sentencia popular “Hoy por ti, mañana por mí”.

La Secretaria del Consejo Directivo señaló que además de la ayuda que están movilizando las fundaciones, también lo están haciendo las escuelas primarias, bancos, empresas, iglesias, universidades y dependencias públicas, así que se debe acrecentar la solidaridad que nos caracteriza. Felicitó a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) porque todos sus agremiados idearon medidas para ayudar con víveres y otras con donaciones económicas.

El Director de la organización recordó que la Red Universitaria de Atención y Prevención de Desastres activó al nodo y se están coordinando todas las universidades que colaboran en este esfuerzo tanto con centros de acopio como voluntarios para distribuir la ayuda. En Acapulco la Universidad Loyola del Pacífico está dirigiendo la situación de emergencia de la UNIRED.

Por otra parte, el Director de la organización señaló que el Nacional Monte de Piedad, legendaria institución que apoya tanto a personas como a instituciones de asistencia privada fue reconocida como “Marca famosa” otorgado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Por lo que felicitó a Javier de la Calle Pardo, Jorge Contreras y Manuel Medina por el trabajo que han realizado.

Finalmente el Presidente del Directorio pidió guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas que en todo el país perdieron la vida a causa de los fenómenos climatológicos Ingrid y Manuel.

martes, 8 de octubre de 2013

Julieta Lombrera Olivera Voluntaria Compartir del año

En estos días que ha quedado de manifiesto la importancia de la actividad voluntaria para atender a personas damnificadas por los meteoros Isidora y Manuel, Compartir Fundación Social entregó el 24 de septiembre sus tradicionales, prestigiados y reconocidos Premios Compartir, entre los que Ciudadanía en Construcción destaca el destinado a valorar la acción voluntaria.

¿Por qué es tan trascendente reconocer a los voluntarios y más a aquellos que han prestado su servicio en grupos formales? Precisamente porque los acontecimientos de septiembre muestran la gran capacidad de movilizar recursos en favor de eventualidades gracias al voluntariado espontáneo. Pero si se reconoce el voluntariado formal, el que es desarrollado regularmente, en forma habitual y disciplinada y se incorpora a la vida de cada persona puede contagiar positivamente a otras personas a adoptar una causa como lo hizo la Sra. Julieta Lombera Olivera de Bacmeister, Premio Compartir al Voluntario 2013.

Esa fue la XXV edición de entrega de los Premios Compartir que a lo largo de su historia ha llegado a ser un programa plural que se ha ido profesionalizando y se han convertido en un importante reconocimiento a nivel nacional. A la fecha han sido reconocidas 53 instituciones y 40 personas, entre voluntarios y líderes sociales. El Premio viene acompañado, además de un Diploma y una Escultura, de un premio económico que se destina a la organización ganadora. En el caso de las personas que lo reciben, ellos escogen a la asociación que desean destinar el monto del estímulo monetario.

En la ceremonia, conducida por Ana María Cervera de Rebolledo, vocal del Patronato y voluntaria de la institución, Compartir Fundación Social entregó en el Teatro de los Insurgentes, 5 distinciones:


Centro Educativo Domus, A.C.
Premio a la Institución en Asistencia Social

Servicios a la Juventud, A.C.
Premio a la Institución en Educación

El Proyecto Hambre, A.C. – The Hunger Project México
Premio a la Institución en Desarrollo Comunitario

Julieta Lombera Olivera de Bacmeister
Premio al Voluntario

Alberto Núñez Esteva
Premio al Líder Social


¿Pero quién es Julieta Lombera de Bacmeister?

De acuerdo a la información que dispuso Compartir Fundación Social, la Sra. Julieta nació en la ciudad de México, en diciembre de 1915. Cursó la carrera de Comercio y, posteriormente, fue profesora en el Instituto Regina y el Colegio Oviedo Shöntal. Junto con su esposo, el ingeniero Ernesto Bacmeister, procreó a su único hijo, Ernesto. 

Debido al trabajo de su marido, la familia vivió en varios estados del país, donde conoció la gran pobreza en la que viven tantos mexicanos. En 1965 se integró a la Cruz Roja Mexicana como voluntaria y se capacitó en Primeros Auxilios. Muy pronto fue nombrada coordinadora del Comité Nacional del mismo nombre. Entre sus primeras aportaciones destacan la elaboración de un manual sobre el tema y la adquisición, por cuenta propia, de uno de los primeros maniquíes para aprender a dar respiración artificial y masaje cardiaco.

Como parte de su labor voluntaria, trabajó cerca de las esposas de algunos mandatarios del país, a través del Patronato Nacional de Promotores Voluntarios, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de comunidades marginadas e impartiendo cursos de Primeros Auxilios.

Por su profesionalidad, dedicación y desempeño profesional, fue invitada a dar los cursos en las delegaciones estatales de la Cruz Roja, dependencias de gobierno, empresas, escuelas y organizaciones de la sociedad civil, nacionales y extranjeras.

Paralelamente a estas actividades, comenzó a escribir cuentos infantiles, es autora de 23 en total, sobre temas de salud pública, cuidado del medio ambiente y primeros auxilios, para apoyar la labor de la institución. 

Después de 25 años de colaborar con la Cruz Roja, en 1991 Julieta se incorporó al voluntariado de la asociación civil Casa de la Amistad para Niños con Cáncer. Ahí, su primera tarea fue capacitar al personal en Primeros Auxilios y más tarde se integró a uno de los más destacados equipos de trabajo: El Tianguis, en el cual se venden artículos de segunda mano para obtener ingresos; un trabajo fundamental en la procuración de fondos para la Institución. 

Hoy, Julietita, como la llaman con cariño sus compañeros de causa, tiene 97 años y continúa trabajando 12 horas a la semana en la Casa de la Amistad donde, además de ser ejemplo de vida por su trayectoria e inquebrantable voluntad de ayudar, es inspiración que motiva a otros a ser voluntarios.

Como se observa, la Sra. Julieta consagró su vida al servicio voluntario, quizá eso sea un determinante más de prolongada y útil vida. El voluntariado nacional tiene en ella una fuente de referencia, ánimo y entrega en el servicio en favor de los demás. Felicidades a la Sra. Julieta y su familia.

Ciudadanía en Construcción también felicita cariñosamente al Centro Educativo Domus, a Servicios a la Juventud (quien también es una organización reconocida por fomentar el voluntariado en la juventud), a The Hunger Project México y a Don Alberto Núñez Esteva.

Ciudadanos trabajando

 
Fondo Compartir con Guerrero 4X1

La señora Lucía de Robina de Barroso, Presidenta del Patronato de Compartir Fundación Social anunció la formación del Fondo COMPARTIR con GUERRERO al que se unieron la Fundación Sertull, A.C. y el Grupo Concord, S.A. para colaborar con recursos económicos que se aplicarán en la reconstrucción de la vida de las familias guerrerenses, a través de organizaciones de la sociedad civil profesionales y de transparente trayectoria. De tal manera que donar a este fondo resulta la manera más inteligente de dirigir una donación ya que por cada peso que aporten los ciudadanos, del primer millón de pesos que se recaude, cada uno de los integrantes del Fondo aportará uno más y así cuadriplicarlo. Para mayores informes o para hacer una donación, visite: www.compartir.org.mx

Fernando Landeros Verdugo, Medalla al Mérito Cívico
La Cámara de Diputados entregará este 9 de octubre la Medalla al Mérito Ciudadano a Fernando Landeros, creador de la Fundación Teletón y los Centros de Rehabilitación Infantil. Su éxito personal desafortunadamente ha molestado a varias personas. Sin embargo ha realizado una obra social de gran relevancia. Teletón también sobresale por el numeroso voluntariado que ha convocado alrededor de sus actividades. Quienes más aprecian su labor son los padres y madres de familia que reciben apoyo para atender distintas discapacidades.

Putin candidateado al Premio Nobel de la Paz
Quienes han formado los jurados de los galardonados en los recientes años se han metido en una verdadera prueba de fuego. Por lo menos dos reconocidos siguen siendo ampliamente cuestionados. La Comunidad Económica Europea, lo recibió en 2012 por actividades que tiene que hacer, ¿Qué mérito tuvo?. Barak Obama no obstante a recibirlo en 2009 hoy es tentado por la situación de Siria a impulsar una intervención, olvidando la consigna de Mahatma Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. Por eso suena a burla la candidatura presentada para dar el galardón a Vladimir Putin. Sus méritos: Intolerancia a la crítica que mantiene en la cárcel a integrantes de Pussy Riot; impulsar legislación que establezca como delito ser homosexual y recientemente acusar de terroristas a 14 activistas de Greenpeace. Se necesita reenfocar el premio.

martes, 1 de octubre de 2013

Generosidad

“A veces podemos pasarnos
años sin vivir en absoluto,
  y de pronto toda nuestra vida
  se concentra en un solo instante”.

Oscar Wilde

Cada desgracia nacional viene a confirmar y ratificar lo que somos: Un pueblo solidario. Igual de solidario como incrédulo. Ninguna de las dos características idiosincráticas de nuestra patria es gratis. Somos solidarios porque nos conmovemos y sentimos como nuestro la afectación que viven otras personas. La adversidad nos une.

Somos incrédulos y desconfiados por los palos que hemos recibido por las acciones y omisiones que en algunas ocasiones nos han propinado nuestras autoridades, o bien, por permitir que se desborden los intereses políticos partidistas sobre el interés nacional. Pero no solo ellas son artífices de prácticas poco éticas ya que tan es culpable el corruptor como el corrupto. En muchas ocasiones no denunciamos porque se sabe que no va a pasar nada.

Por otro lado, la incredulidad edifica leyendas, mitos, cuentos y descalificaciones que desgraciadamente corren como polvorín y se repiten de boca en boca cobran gran fuerza y ni siquiera la gente se toma la molestia por confirmar o verificar que lo que dicen otros sea verdad. Alguien puede decir “yo no dono porque se lo clavan…, harán un uso político de mi contribución… o no me consta que llegue la ayuda a quién lo necesita”.

Sin embargo, para fortuna de los damnificados de los huracanes Ingrid y Manuel en todo el territorio nacional se ha generado un movimiento voluntario, más o menos espontáneo, para participar en la atención de la emergencia. Es un movimiento intenso que ojalá dure muchas semanas por el grado de solidaridad que demanda el volumen de damnificados. Hoy el concepto de protección civil viene siendo un referente mayor que se hace presente en la vida cotidiana de las personas. Pero nos falta mucho como nación para ser más efectivos.

La responsabilidad de la protección civil corresponde en una primera dimensión al sector público, es decir al gobierno pero en lo público debe participar también la ciudadanía. Así que de este lado, el actuar como ciudadano se va definiendo en una gran posibilidad: ser voluntario para que en estos momentos se colabore en las actividades necesarias para atender la emergencia. Pero falta integrar los esfuerzos ciudadanos en voluntariados más formales donde los participantes sepan cómo actuar ante estas eventualidades. Por el momento se va aprendiendo sobre la marcha.

El voluntariado ocasional que se suma al formal para trabajar en centros de acopio liderados por instituciones públicas como las Secretarías de Marina, Defensa Nacional, Gobernación y organizaciones de la sociedad civil como la Cruz Roja, por ejemplo en el Zócalo de la Ciudad de México, va generando una valoración del aporte ciudadano. La gente dice: “llevé ayuda y me quedé un rato a ayudar a hacer despensas. Me consta que si funcionan”. Pero en realidad si apostamos a que cada persona en nuestra comunidad experimente una colaboración voluntaria cuando se presente un desastre, optamos por la vía más lenta de promover el voluntariado como una práctica generalizada.

Más bien necesitamos promover desde varias organizaciones la participación como voluntarios en diversos temas, hacer un hábito; capacitar y preparar, integrar las acciones a la protección civil. ¿Se imagina el lector cuánto potencial hay en nuestro país si hiciéramos del voluntariado una práctica común y ésta se une a la generosidad de las personas?

Como queda demostrado, podemos ser “convenencieros” ayudando a los demás, pensar en otros nos va a ayudar quizá salvar la propia vida, la de nuestros seres queridos y la de nuestro patrimonio. Felicitamos a las personas que han tenido una actitud generosa en estos momentos de grandes adversidades.

Próximos eventos


Sesión Informativa sobre donativos y lavado de dinero
El Centro Mexicano para la Filantropía invita a esta reunión donde especialistas en materia fiscal compartirán con las organizaciones de la sociedad civil las implicaciones de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y su reglamento. El evento se llevará a cabo el día 3 de octubre de 9:00 a 11:30 horas, en la Fundación para la Protección de la Niñez, I.A.P. ubicada en Coyoacán 350, General Pedro María Anaya, C.P. 03340, México, D.F.

AFP Ciudad de México reconocerá Voluntaria
Dentro del marco del Día se la Filantropía la Association for Fundraisng Professionals (AFP) entregará el 22 de octubre tres reconocimientos entre los que destaca el Premio al Voluntario del Año. En esta ocasión lo recibirá la Sra. Cecilia Occelli González por su larga trayectoria dentro del servicio voluntario en Save The Children. Con su liderazgo ha expandido la presencia de la organización en todo el país y participa en las iniciativas más importantes de protección a la infancia.

La Fundación Oasis apoya la profesionalización del Voluntariado en Quintana Roo
Esta semana esta organización apoyó con un patrocinio la impartición del V Módulo del Diplomado Innovación y Gestión Social que tiene como tema principal “Capital Humano: Operación y Voluntariado”. Los participantes pudieron conocer la naturaleza de los grupos, cómo surgen y como pueden llegar a institucionalizarse. Asimismo recibieron estrategias sobre cómo pueden gestionar profesionalmente tanto a Consejos Directivos y Patronatos, como personal que recibe un sueldo y por supuesto prestadores de servicio social y voluntarios.

Feria del Voluntariado
La Alianza Mexicana de Voluntariado, SICDOS y la Fundación Nosotros los Jóvenes entre otras organizaciones se encuentran delineando el programa que conformará la IV Feria Nacional de Voluntariado donde se incluyen una serie de actividades en torno a la participación de personas en actividades de interés público para que se enamoren del servicio voluntario. Próximamente se publicará mayor información.