miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Nacerán más fundaciones empresariales en 2014?

Los propósitos fiscales que contemplaba la miscelánea fiscal presentada por el Presidente Enrique Peña Nieto, analizada y discutida por los partidos políticos tanto en Cámara de Diputados como Senadores,  tuvo varios efectos, la mayoría de ellos negativos, donde “los restos del naufragio” del “barco que encalló para dejar las cosas como estaban”, aún no se pueden evaluar en su verdadera dimensión.

Sin embargo sí se pueden advertir algunos perjuicios que avivan las aberraciones (en su acepción que nos ofrece la Real Academia de la Lengua Española: Grave error del entendimiento) sobre lo que nuestros legisladores y algunos sectores de la opinión publica piensan sobre la posibilidad de que una empresa constituya una fundación empresarial. Lejos de impulsar desalientan la aparición de nuevas fundaciones empresariales.

Dentro de los objetivos que afloraron en la discusión fiscal se querían ente otras medidas perjudiciales al sector, limitar e incluso anular los donativos entre partes relacionadas, es decir, una empresa X con su constitución jurídica como sociedad anónima, no podría de haber avanzado la propuesta, realizar donaciones a su fundación de la empresa X que es una asociación civil por mantener un vínculo de negocio. 

El periódico Reforma dio cuenta la semana pasada de los resultados que lograron distintos cabilderos con el poder legislativo. Batallas que no fueron sencillas pero si desgastantes y que valdría la pena avanzar en permitir ese trabajo.

De cualquier manera los desafíos que enfrentará este sector de las fundaciones en México en 2014 se encuentran:

Aspectos fiscales


O se trabaja arduamente para dejar claro por qué una fundación empresarial (como cualquier otra organización no lucrativa que sea donataria autorizada y que tenga relación directa con una empresa), no está evadiendo impuestos como lo acusan varios legisladores, o esta percepción siempre será una amenaza con la que se enfrentará el sector filantrópico cada vez que diputados y senadores en ciernes aborden el tema. Sí a la población en general nos hace falta una cultura fiscal, a varios de nuestros legisladores tendríamos que invitarlos a tomar un curso básico, llevarlos a que atestigüen el trabajo de las donatarias autorizadas y persuadirlos de que hagan sostenidamente una donación mensual a una organización de su elección. 

Es necesario aclarar que con las disposiciones aprobadas por la ley antilavado, la carga de denunciar la recepción de donaciones mayores de 208 mil pesos pega tanto a la fundación empresarial que recibe el donativo para financiar sus proyectos de inversión, como a las organizaciones operativas que los reciben. Más burocracia por las suspicacias que tienen los legisladores de que el sector filantrópico es una actividad de riesgo para lavar dinero del narcotráfico.

Hemos discutido el tema con varios especialistas y directores de fundaciones y hemos disertado sobre cómo podría una organización filantrópica “devolver” limpio e íntegro el dinero a un narcotraficante que hizo una donación a una donataria autorizada. Un argumento vertido por un colega fue lo que “ganaría” un personaje dedicado a la ilícita actividad, sería un recibo deducible del cual solo tendría un beneficio que le podría servir para deducir sólo el 7% del total de sus ingresos del año anterior. ¿Entonces dónde está el beneficio real? En todo caso su donativo trataría de lavar culpas.  

Y aun cuando la situación de riesgo y lavado es más compleja, el principio legado en la ley anti-lavado para las organizaciones filantrópicas es que deben actuar como denunciantes bajo el precepto de que todos son culpables hasta que demuestren lo contrario. 

De lo sencillo se pasa a lo complejo. Nuestro sistema legislativo y tributario estima en productividad que se cree más burocracia para mediar las actividades concernientes a la transparencia que deben guardar todas las organizaciones donatarias. Sin embargo, este es un factor que desalentará la creación de nuevas fundaciones empresariales. 

Aspectos de administración y operación


Está la pregunta en pie: Qué preferirán los empresarios en el futuro ¿Dirigir recursos de inversión social a través de su programa de responsabilidad social o mediante una fundación? Aun cuando los dos caminos son benéficos para la comunidad, en realidad alentar más fundaciones empresariales incrementa el capital social a favor de la comunidad.

Entendemos como capital social, los recursos de los que dispone el sector no lucrativo para brindar bienes y servicios bajo una dinámica donde la gente es lo más importante. De esta manera se crean patrimonios sociales que no están sujetos a privatizarse ni a estatizarse, recursos que permanecen administrados por particulares pero tienen una dimensión y utilidad o beneficio público.  Varios legisladores de los tres principales partidos no advierten con plenitud este sentido de propiedad social y en cambio contrarrestan los beneficios sociales de contar con un sector filantrópico fuerte con suspicacias. 

En otro sentido, el sector fundacional empresarial demanda personal que tenga un perfil mixto: habilidades para la administración de corte ejecutivo y conocimiento profundo del sector filantrópico sobre cómo funciona, realiza el trabajo en comunidad y cómo atrae más recursos y alianzas. Contamos con pocos perfiles de esta naturaleza y a pesar de que cada vez hay más egresados de maestrías ad hoc les hace falta mucho trabajo de campo. 

Algunos retos de las fundaciones empresariales que ya están conformadas y las que vendrán en el 2014

Dos son los temas pendientes en el sector fundacional empresarial: Cómo se evalúa el impacto de las acciones de la fundación (o del Programa de Responsabilidad Social Empresarial) y cómo se construye el retorno de inversión. Pese a que dedicaremos más adelante una colaboración especial por tema, basta por el momento advertir lo que no es el retorno de inversión y que lo ilustra una persona en una institución bancaria que se daba de topes porque tenía que explicar a un superior cómo la inversión de 100 mil pesos a un proyecto social se le regresaba al banco. Quería aquel amigo, ver salir el dinero y verlo regresar en su totalidad.

Seguimos, como lo percibe el lector, con un Estado que no es promotor de la filantropía y que pone cada vez más obstáculos para que ésta aflore organizadamente. En pláticas con los responsables de la investigación que está en marcha sobre “Fundaciones Empresariales en México”, como el Dr. Rodrigo Villar, nos comparte que se han detectado alrededor de 120 instituciones de esta naturaleza, pero ¿Cómo podemos alentar que otras nazcan con un panorama de dificultades?  


Desde el Consejo Directivo


Desde el punto de vista de lo que se ha analizado en este artículo, el consejero responsable de finanzas advirtió con claridad que quien se precie de ser un consultor o capacitador en la captación y procuración de fondos tendrá que añadir en el futuro a sus programas de entrenamiento las disposiciones que marca la ley anti-lavado y guiar sobre el quehacer de las donatarias que reciban un donativo superior a 208 mil pesos. 

El Presidente del Directorio señaló “¡Oh ilusas!” aquellas personas y asociaciones que participaron en la campaña para tazar a los refrescos, bebidas endulzadas, comida chatarra y postres. Finalmente el impuesto grabará con 2 pesos el litro de refresco y pone otra tasa a botanas de alto contenido calórico.

El Presidente del Consejo Directivo señaló que son inocentes porque que piensan que en efecto ese ingreso entrará en un renglón especial como un fideicomiso o al presupuesto de la Secretaría de Salud, por ejemplo. La medida tiene dos implicaciones que dan un terrible poder al estado: Dictar qué si o qué no podemos consumir y por otro lado la federación obtiene mayores recursos económicos que no necesariamente servirán para combatir las enfermedades que sirvieron de argumento para justificar el impuesto.

En cambio los nuevos impuestos se destinarán a financiar gasto corriente que pudiera ser revisado para recortarlo y entrar en franca austeridad de los gastos que hacen funcionarios, legisladores, miembros del poder judicial y por supuesto partidos políticos. La diabetes y enfermedades asociadas no se combaten con la frase que se repitió en diversos comerciales financiados con fondos internacionales de la Fundación Bloomberg a través de El Poder del Consumidor y diversos aliados ( según Reforma, nov. 1 de 2013)  “…los recursos recaudados servirán para poner bebederos en las escuelas” (sic).

Fundaciones empresariales y redes colaborativas

En este invierno se cumplirán ya dos años de la publicación en el Stanford Social Innovation Review del artículo “Impacto Colectivo” de John Kania y Mark Kramer, cuya aportación al trabajo intersectorial para abordar problemáticas complejas resulta muy útil y un campo fértil para el apoyo de fundaciones empresariales.

De entre las maneras de relacionarse con otros sectores y actores para atender problemas sociales, las fundaciones empresariales pueden colaborar en alianzas intersectoriales, apoyar redes de impacto focalizado y redes de impacto colectivo. Aunque también existen otras posibilidades menos utilizadas por ellas como son las coaliciones, los movimientos, los pactos, las ligas y los observatorios, por señalar algunos más.

Algunas de las características del trabajo en alianza es que una fundación empresarial puede sentarse a discernir con una dependencia de gobierno y una organización de la sociedad civil las causas de un determinado problema u objetivo específico que se desea alcanzar. Cada una de las partes asistirá con la idea de resolver y contribuir de acuerdo a sus intereses. Persisten en ellas criterios de eficiencia y eficacia.

Por ello a través de la alianza se establecen acuerdos ganar-ganar. Desde luego hay aprendizajes compartidos y muestran su efectividad para propósitos concretos. Si abriese que darle una figura para explicar a las alianzas se tendría a tres engranes. Pero hay cierto tipo de condicionantes (no formales) que determinan el éxito de una alianza, por ejemplo, supone un expertis y una madurez institucional de cada participante y un co-financiamiento.  

Dentro del esquema de la participación en redes de impacto focalizado, se espera de una fundación empresarial que pueda participar financieramente para apoyar diversos proyectos y compartir los recursos de la empresa con la comunidad. Kania y Kramer distinguen dentro de este tipo de redes (focalizadas) tres modelos: financiadoras (RedEAmérica), de interés común (multisectoriales, como Red para Prevenir la Discapacidad) y redes del sector social (Red Todos los Derechos para Todos y Todas). Este tipo de redes pueden ser públicas o privadas.

En estas redes desde luego que se potencian los recursos; su temporalidad está determinada en función de alcanzar ciertos objetivos pero también en mantener y monitorear avances. En ocasiones, algunas redes de este tipo, sobre todo las sociales detectan “un enemigo” al que hay que demandar el cumplimiento de una responsabilidad, compromiso, adecuación de un marco legal, etc. Por ello recurren al cabildeo y la demanda. A menudo los miembros de la red son semejantes, es decir, organizaciones que se encuentran trabajando en el mismo espectro social. En ocasiones la forma de trabajo parece estar focalizada a salvar una relación de ganar-perder. Pese a la afluencia de distintas organizaciones en la red su desarrollo institucional no necesariamente se vuelve homogéneo.

Las redes de impacto focalizado se diferencian, según Kramer y Kania, de las de impacto colectivo en que éstas últimas enfrentan problemáticas coyunturales, requieren conocimientos de la técnica jurídica para incidir en políticas públicas, sus resultados son aislados, concentrados en la problemática concreta a la que se abocó (lo cual no necesariamente contrarresta su importancia y aporte). Las redes de impacto focalizado trabajan en problemas cuya solución está más definida o advertida y por lo tanto enfrentan retos técnicos y de asimilación para llevar a la práctica las medidas de solución. A menudo los miembros también participan desde la perspectiva de sus intereses. 

En cambio las redes de impacto colectivo atienden problemas más complejos, estructurales donde se presenta mayor complejidad para conocer las soluciones desde diversos enfoques. Por ello para su éxito, se demanda necesariamente la participación de diversos sectores como gobierno, empresas, fundaciones, universidades, organizaciones filantrópicas, otras organizaciones civiles, consultores e investigadores porque se requieren múltiples perspectivas. Aquí no se busca un ganar-ganar sino se busca trabajar por un bien superior. Para ello se requiere que cada actor aporte, pero que ceda en lo necesario para ese fin que escapa del interés particular de cada organización participante. Si tendríamos que dibujar una figura, la red se asemejaría a un árbol cuyo tronco proviene de diversas raíces que le aportan y nutren. 

Quizá para explicar la relevancia de este tipo de redes en ocasiones hay que señalar lo que no son:

Las redes de impacto colectivo no vienen a sumar los esfuerzos aislados del sector filantrópico y pintan un universo como contribución de un sector poco organizado como es el filantrópico al interés público.

No se trata de un censo de aportaciones de organizaciones filantrópicas en lo individual y luego de un análisis establecer un discurso político global (en el buen sentido del concepto) para mostrar la valía de la acción ciudadana que a pesar de lo ríspido que en algunas ocasiones resulta el trabajo en red.

Las redes de impacto colectivo no son el resultado de una evolución de las redes de impacto focalizado. Ni son mejores ni peores, son distintas y ambos tipos de redes son necesarios para distintas problemáticas. Por ello preguntar si hay actividades de transición de un modelo a otro resulta ocioso.  

Es harto difícil imaginar que una comunidad puede evaluar cuál fue el impacto colectivo de acciones filantrópicas por contribución de cada miembro de la red de impacto focalizado para hablar de un “impacto colectivo”, porque el impacto colectivo, como explican sus autores, se basa en la evaluación de los indicadores y del sistema de medición que los actores de la red construyeron a propósito de trabajar conjuntamente para enfrentar una problemática compleja. 

Los retos de las fundaciones empresariales que deseen sumarse a este tipo de red pueden considerar:

Que es un esfuerzo de largo plazo, el financiamiento destinado por una fundación  empresarial a una de estas redes se asemeja a cultivar vino. Para que empiece a dar resultados tendrán que pasar algunos años. Este sentido viene a contradecir el sentido de urgencia que deviene de la empresa, pasa por la fundación y apresura los proyectos. Aquí se debe comprender que el ritmo para solucionar complejos problemas sociales requiere que los actores construyan un agenda común, un reto enorme y luego los indicadores y el sistema de medición compartido.

Que la fundación empresarial es un actor más, trabajando en igualdad de condiciones que los otros miembros de la red de impacto colectivo pero su contribución también es de gran importancia.

Que son una excelente oportunidad de inversión social porque en el camino a la resolución de problemas estructurales se advierten diversos proyectos sociales de gran impacto y que por la lógica del trabajo, encontrará el co-financiamiento refrendando la utilidad pública de una organización como es una fundación empresarial.


Desde el Consejo Directivo


Al presidente del Consejo Directivo le dio mucho gusto oír las declaraciones del Coordinador de Diputados de PRI, Manlio Fabio Beltrones, quién en su lado ciudadano creara la Fundación Beatriz Beltrones desde hace poco más de 8 años. A propósito de organizar una carrera contra el cáncer en su natal estado, Beltrones dijo: “la Fundación Beatriz Beltrones, de prevención temprana de cáncer, ha hecho muchos más estudios que los organismos públicos…” (noticieros Televisa) el regocijo radica en el hecho de que esas mismas palabras pueden ser llevadas al Congreso de la Unión para que los miembros del poder legislativo comprendan y apoyen el desarrollo del sector filantrópico tanto con marcos jurídicos adecuados, modernos y efectivos, como también de recursos económicos pues las actividades que realizan son de interés público. En efecto, muchos servicios complementarios son otorgados por miles de organizaciones que trabajan sin fines de lucro y los recursos públicos no alcanzan o bien no llegan a los destinatarios finales por diversas causas. Bien, sí así es,  y no lo dudó el presidente del Directorio, entonces se tiene un legislador aliado y nada más faltarán 499 para que legislen y sean promotores de la filantropía organizada en México.

La consejera responsable de comunicación  comentó con el Consejo Directivo que han recibido una invitación para participar en la Subasta “Arte para Educarte, que se llevará a cabo el 11 de noviembre, a las 20:00 horas en el Salón Baalbek, del Centro Libanés de Barranca del Muerto, ubicado en Hermes 67, Col. Crédito Construcción. El propósito es procurar fondos para apoyar programas educativos para la prevención de la callejerización de niños que viven en situación de riesgo. Los consejeros animaron a participar en este noble fin.

La consejera de desarrollo institucional comentó que también viene otro gran evento de relevancia para promover la participación ciudadana como es la IV Feria de Voluntariado que se llevará a cabo el 20 de noviembre en las instalaciones del Instituto Politécnico Nacional UPIICSA, ubicado en la calle Té 950, Col. Granjas México Iztacalco, México D.F. En el evento se podrá conocer a organizaciones que promueven el voluntariado. 

Por qué la gente se hace voluntaria

En los más de 11 años que llevo impartiendo talleres para constituir programas profesionales de voluntariado para organizaciones filantrópicas y apoyar a empresas a crear sus programas corporativos, he tenido la oportunidad de acumular información sobre los motivos por las personas deciden hacerse voluntarias y colaborar con una organización.

La forma de captar esa información se ha hecho a partir de lluvia de ideas entre los talleristas y participantes en los cursos. Pese a que esas motivaciones requieren ser sistematizadas y analizadas con mayor detenimiento para una extensa publicación, compartamos con los lectores de Ciudadanía en Construcción al menos 10 de los motivos más frecuentes, sin considerar que estén una prelación de mayor a menor relevancia.

  1. Por invitación. A menudo esta es la razón más poderosa por la que las personas se suman a las actividades voluntarias. Una amiga que ya participa en un voluntariado y experimenta satisfacciones personales invita a otra y la contagia de su entusiasmo. Ella ha vivido momentos que han tenido gran significado y han influido a su vida gracias al servicio por lo que se vuelve una promotora del voluntariado para otras amigas se realicen a partir de esta actividad. Por ello los voluntariados tanto públicos (en el Sistema DIF, dependencias públicas, etc.) como privados (en organizaciones civiles, universidades y escuelas, asociaciones de padres de familia, las distintas iglesias, etc.) ven crecer con un número importante de voluntarios por invitación.
  2. Disponibilidad de tiempo. Utilizar mejor el tiempo de cada persona también es un estímulo importante para sumarse a un voluntariado. No se trata solamente de resaltar aquellas personas que han concluido un ciclo productivo, como los jubilados. Desde luego ellos tienen tiempo de sobra. En realidad cuando una persona, a la edad que sea, reflexiona sobre la importancia de aprovechar cada día, estiman que es necesario disponer de algunas horas a la semana para ayudar a otros a mejorar su situación. Esas personas consiguen organizar su agenda y disponen entonces de tiempo para actuar socialmente.
  3. Dar significado a su vida. Muchas personas se preguntan qué pueden hacer para mejorar su entorno y apoyar a otras personas. Cuando escuchan testimonio de otros voluntarios, desean colocarse del lado de las personas que no se quejan, sino actúan para construir un mundo mejor.
  4. Por el ejemplo recibido en la familia. Este es un estupendo recurso que suma voluntarios a los grupos formales de voluntariado. Los hijos que ven a papá o a mamá colaborando son más sensibles y estiman que ayudar es un deber cívico que se revierte favorablemente también hacia las familias que participan como voluntarios. Vale la pena decir que hay estudios que demuestran que esos voluntarios son también los grandes donantes del mañana.
  5. Porque nadie le ayudó en una desgracia. Muchas personas fundan una organización o un grupo voluntario para que ninguna otra en su comunidad atraviese una dificultad sin contar con un apoyo institucional. En esta motivación también se incluyen deseos de legar servicios para todos quienes en situaciones especiales los requieran.
  6. Por indignación. Personas que conocen una historia, un maltrato, una injusticia, una vejación, etc. se estimulan pensando que no puede suceder más esos actos inhumanos o degradantes. Imaginan una solución o investigan quién realiza una labor contra la ofensa que ellos vieron o vivieron. De tal manera que se suman a un grupo voluntario inspirados en una mejor convivencia.
  7. Por el deseo de ayudar. Quizá piense el lector que esta variante está comprendida en las otras, sin embargo la esencia de esta motivación reside en que ante alguna severa dificultad comunitaria reflexionan que hace falta manos para ayudar a atender una desgracia. Las eventualidades como desastres naturales son un estímulo para que los voluntariados reciban a nuevos integrantes.
  8. Identificación de una causa. Diversas personas reciben información sobre algún quehacer de una organización y se van enamorando o descubren su propia causa. Entonces buscan colaborar en un grupo voluntario. Así, hoy la juventud está fuertemente influida en preservación del medio ambiente y un uso sustentable de la naturaleza. Se hacen activistas y colaboran con una organización de esa naturaleza.
  9. Por el prestigio institucional. Resulta sumamente atractivo ser voluntario en una organización de gran relevancia local, nacional o mundial con la que una persona se identifica o aprecia, por lo que se desea afiliar y colaborar como voluntario.
  10. Por amor al prójimo. Muchas personas se estimulan en razón de que su espíritu altruista y filantrópico está fuertemente estimulado por su medio social y familiar. Los valores personales, espirituales y religiosos que profesa le pone de lleno en el servicio como una forma de vida y por lo tanto el ser voluntario le es fundamental.

Estas motivaciones tienen en común que las personas en un momento de su vida reflexionan respecto a los beneficios de ser voluntario. Sin embargo para impulsar una cultura solidaria y de mayor participación ciudadana, es responsabilidad de las organizaciones filantrópicas y sociales, facilitar el recibir voluntarios, tener claridad en dónde los pueden incorporar y manejar profesionalmente a los grupos voluntarios.

Para tener más voluntarios, cada organización debe desarrollar sus propias estrategias. Pero un consejo que a menudo doy es que una organización apueste a  comunicar que su quehacer es interesante, valioso, atractivo, divertido y una oportunidad para el desarrollo personal, profesional y humano de los futuros voluntarios.  


Próximos eventos


Premios a Voluntarios
Estamos ya cerca de conocer quiénes serán distinguidos con el Premio Nacional a la Acción Voluntaria y Solidaria de 2013. El 11 de noviembre se darán a conocer los nombres. Mientras tanto hay que señalar que diversos reconocimientos se estarán dando de aquí a diciembre 5, cuando se celebra el Día Internacional del Voluntariado. Así, para esa fecha el DIF Tamaulipas ha convocado a postular a nacidos en la entidad o quienes hayan radicado en la entidad de manera continua en los últimos 5 años a ser postulados si sus méritos de servicio son trascendentes y se manifiestan a través del servicio voluntario. 

Hacia la IV Feria de Voluntariado
El 20 de noviembre en el Instituto Politécnico Nacional, campus UPIICSA (Avenida Té 950, Col. Granjas México, Delg. Iztacalco); se llevará una nueva edición de este evento que promueve el voluntariado en jóvenes y estudiantes, padres y madres de familia y el público en general. La feria convoca a diversas organizaciones que demuestran el aporte de sus voluntarios e incluso cuentan con diversas actividades donde pueden integrarse quienes deseen servir. La IV Feria está organizada por Fundación Nosotros los Jóvenes, la Alianza Mexicana de Voluntariado, SICDOS, Fundación de Apoyo a la Juventud, Serpentina Cultural, Centros de Integración Juvenil, CONANP, Consejo Coordinador de Sociedades y Asociaciones Civiles de Nezahualcóyotl, Renovación, Por un País Auténtico y Seguro (PAS), Joven Equinoccio, Magtayani, Hábitat para la Humanidad, Tropa SOS, TUK, y Organización Ahuacachahue. Para mayor información www.nosotroslosjovenes.org o llame a AMEVOL con Columba García al tel. 5514 3038.

Presentación del Libro
Este 4 de noviembre será presentada la obra “Generosidad en México. Fuentes, cauces y destinos”, publicado por el ITESM, editorial Porrúa y el Centro de Investigación y Estudios de Sociedad Civil. La obra coordinada por la Dra. Jacqueline Butcher, será comentado por José María Zubiría de Banamex, Blanca Heredia del Centro de Investigación y Docencia Económica y Sergio Aguayo de El Colegio de México. El evento será en el Auditorio Central Banamex ubicado en Venustiano Carranza 63, Col Centro, en México D.F. a las 19:00 horas.

Taller de Voluntariado y Servicio Social
Alejandro Velasco y Emilio Guerra Díaz en el marco de la IV Feria Nacional de Voluntariado, impartirán los talleres Servicio Social y Voluntariado respectivamente, en la Casa de Cultura de Azcapotzalco. Estas capacitaciones tienen como propósito orientar sobre las actividades en las que las organizaciones civiles puedan integrar tanto a voluntarios como a prestadores de servicio social. Para mayor información contacte a: Fundación Nosotros los Jóvenes al teléfono: 4149 4858 y 5512 0071.

Subasta a beneficio
Subasta “Arte para Educarte, que se llevará a cabo el 11 de noviembre, a las 20:00 horas en el Salón Baalbek, del Centro Libanés de Barranca del Muerto, ubicado en Hermes 67, Col. Crédito Construcción. El propósito es procurar fondos para apoyar programas educativos para la prevención de la callejerización de niños que viven en situación de riesgo. 

Alianzas para financiar proyectos sociales

Por: Emilio Guerra Díaz

La semana pasada publicamos en este espacio la forma en la que las fundaciones empresariales pueden vincularse con las redes colaborativas tanto de impacto focalizado como de impacto colectivo. Otra forma muy socorrida de colaboración pero ahora entre fundaciones es la alianza para el financiamiento de proyectos sociales.

Existen distintos tipos de alianzas. Estás pueden ser públicas, privadas o mixtas; pero también ser intersectoriales o de un misma naturaleza institucional. Es decir, las primeras alianzas se caracterizan porque pueden participar en ellas más de dos sectores como el sector público, el sector privado, y fundaciones y organizaciones de la sociedad civil. Algunos de los ejemplos de estas redes que han podido mostrar grandes resultados son: el programa Ver bien para Aprender Mejor y la Red Nacional para Prevenir la Discapacidad.

La primera tiene como objetivo apoyar a niños de escuelas primarias públicas en su salud visual y considerar si no tienen problemas de visión para su proceso educativo. Por ello la alianza hace estudios y en aquellos infantes que lo requieran se le proporcionan anteojos. Algunas organizaciones que colaboran con el programa son la Fundación Gonzalo Río Arronte, la Fundación Alfredo Harp Helú, Fundación Ara, Nacional Monte de Piedad, Fomento Social Banamex, Fundación BBVA Bancomer, Fundación Gigante, Fundación Chrysler, Fundación Cinépolis y la Fundación Televisa, entre otras. Mientras que por el sector empresarial están Extra, Grupo Modelo, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), ArcelorMittal, Office Depot y la Liga Mexicana de Baseball. Todos estos actores se vinculan con la Secretaría de Educación Pública.

Otro caso es la alianza que lleva el nombre de Red Nacional para Prevenir la Discapacidad que lidera Federico Soria, quien se ha desempeñado con un alto nivel profesional y ha conformado un equipo muy eficiente por varios años que ha sabido unir a varias empresas, instancias públicas de salud, grupos voluntarios y organizaciones de la sociedad civil.  

Otras alianzas que son comunes pueden involucrar sólo a miembros de un sector. Un caso frecuente es la unión de financiadores como RedEAmérica donde fundaciones empresariales de todo el continente se reúnen para impulsar proyectos de desarrollo de base. Algunas fundaciones empresariales de nuestro país participan en ella.

Recién Expok ha publicado el anuncio de la integración de más participantes en la alianza que impulsa la Fundación CMR para apoyar proyectos de nutrición. De tal forma en la primera edición, la del año pasado, participó Tyson y ahora en la segunda convocatoria se suman además la Fundación Grupo México y el Banco HSBC.

El primer resultado es un aumento sustancial al fondo de financiamiento que creció de un millón y medio de pesos a cinco. Lo que permitirá tener mayor cobertura y desde luego un mayor número de proyectos. Este es un beneficio directo de la creación de alianzas de financiamiento de proyectos.    

Pero ¿Qué características tienen las alianzas y qué aspectos cuida una fundación empresarial involucrarse en ella?

Lo que impulsa a una fundación empresarial a participar en una alianza es el deseo de cumplimiento de sus propios objetivos pero de manera más eficiente. Subsiste el principio de que la suma de las aportaciones de los miembros de la alianza es mucho más profundo de lo que parece.

Por lo que en esencia en una alianza sus participantes establecen un análisis de cierta problemática o reto, e identifican las áreas de oportunidad de la colaboración. Por ello, desde la perspectiva de cada participante, es condición necesaria establecer una relación ganar-ganar.

Es conveniente señalar que la participación en una red intersectorial demanda un grado de madurez institucional de los miembros que establecen una relación de socios porque supone un grado de conocimiento y expertis mayor que permite determinar en dónde radicará la fuerza de la alianza.

Cada alianza tiene una temporalidad que estará marcada por el alcance de los objetivos planteados y pueden por lo tanto ser breves o prolongarse por varios años. Cada integrante participa desde sus propios intereses y experimenta aprendizajes que se comparten con los socios. La co-inversión de recursos es fundamental para el trabajo de la alianza.

Este lunes 4 y miércoles 6 de noviembre el Sistema Integral de la Familia DIF Coahuila y la Fundación Merced Coahuila con el apoyo de Indesol y el Centro Mexicano para la Filantropía llevarán a cabo el Encuentro entre Organizaciones de la Sociedad Civil para trabajar el Seminario “Trabajo en redes”, en las ciudades de Torreón y Saltillo respectivamente, donde tendré la oportunidad de hablar del tema Alianzas y Redes para apoyar en esa entidad el trabajo colaborativo entre sectores.

Coahuila es un estado rico en participación ciudadana y cuenta con una de las redes de Responsabilidad Social Empresarial muy destacada como es Red RSE Laguna y varias organizaciones cúpula de redes y enlaces entre organizaciones de sociedad civil. Así que aprenderemos de ellas.