La
pasada fue una semana de intensa actividad de la sociedad civil. Diversas
organizaciones se reunieron para participar en la I Cumbre Ciudadana para
Construir un México Pacífico y Justo que tuvo como objetivo elaborar propuestas
para una mejor relación de las organizaciones civiles con el sector público y
presentarlas a los 4 candidatos presidenciales. Ha sido la primera vez que esto
ocurre en el país y ojalá sea una práctica común de aquí en adelante en cada
elección federal y estatal que involucre también a aspirantes a cargos
legislativos porque la participación de la ciudadanía organizada conviene a
todos.
Después
de escribir “Carlos Fuentes y la Sociedad Civil organizada” en la colaboración
anterior, algunos lectores con gran razón me han demandado abordar los sucesos
de este encuentro.
Buena
disposición tuvieron los candidatos para recibir los temas que conforman la
agenda pública de temas de sociedad civil, pero uno de ellos, Gabriel Quadri,
“metió las patas” al referirse al trabajo de las OSC. Lejos de juzgar sus
decires, es mejor comprender que lo expuesto en la reunión por el candidato de
Nueva Alianza conforma la percepción que tienen muchas personas en el país
sobre este sector, incluso muchos funcionarios públicos, líderes políticos y
autoridades diversas.
También
hay que reconocer que gran parte de la visón que se tiene de las organizaciones
como entidades contestatarias (que se oponen o protestan por todo lo
establecido) se tiene bien ganado por los medios que se eligen para ser
escuchadas por la autoridad: Críticas, plantones, cierre de calles, marchas que se tornan
violentas, discursos llenos de rencor, ira, escarnio, etc.
A
muchos sorprendió la actuación de Quadri, no sólo por lo que dijo y la forma
como lo expresó, sino porque en teoría su trayectoria profesional ha estado muy
cercana a estas organizaciones, incluso hasta ha sido beneficiario indirecto
por alguna organización, sobre todo en su trabajo contra el cambio climático. Don
Gabriel, en tono regañón, exigió que las organizaciones civiles dejen de
plantear los problemas del país y mejor empiecen a decir cómo pueden solucionar
(Milenio, mayo 22).
Los
comentarios que despertaron mayor molestia en el auditorio fueron: “La sociedad
civil organizada debería concentrarse de manera tangible, en los cómos, no sólo
en los qué. Hablar de estrategias, planes está bien, pero hay que decir cómo,
con demandas concretas para forzar a los gobiernos, a los candidatos,
legisladores a tomar decisiones” (Provincia, mayo 22).
En
realidad la lógica del trabajo de las organizaciones civiles no lucrativas de
todos los campos de acción se fundamenta en desarrollar cotidianamente “cómos”.
En algunos cursos que imparto sobre desarrollo institucional de organizaciones
civiles, voluntariado y fortalecimiento de Consejos Directivos me apoyo en la
siguiente lámina:
En
ella se puede observar que toda organización civil nace por la preocupación por
resolver una adversidad. Los que participan en realidad son voluntarios. El
problema es el gran motivador para el arranque de toda iniciativa civil.
El
primer esfuerzo de esos voluntarios consiste es buscar soluciones y cuando se
tienen las alternativas para abordar esa problemática, entonces se genera una
serie de servicios.
Lo
que une al problema con la solución son “los cómos”, es decir, lo que en
administración se conoce como los Know
how; mientras que lo que une a la solución con el servicio es el valor
agregado que ofrece la institución. Ésta es la vida cotidiana de una
organización civil.
Cuando
el personal de una organización une estos 5 elementos (problema, solución,
servicio, cómo hacerlo y valor agregado), entonces está en condiciones de
elaborar un proyecto susceptible a recibir financiamiento porque invertirá
recursos para solucionar problemas sociales.
Ahora
bien, todo proyecto será más exitoso en mayor medida en la que involucre a los beneficiarios
como parte de la solución para crear un círculo virtuoso que motive otros
efectos de fortalecimiento comunitario.
Durante
el encuentro, Gabriel Quadri señaló que “la sociedad civil en México es muy
débil, y está acostumbrada a recibir todo por parte del estado, a través de
canonjías…” Abundó “somos cuna sociedad que no ha adquirido capacidades de
autonomía, que no ha sido capaz históricamente de construir esas redes de
cooperación social para mejorar, para ir más allá de lo que los gobiernos
pueden ofrecer. Somos una sociedad poco participativa que poco construye al
bienestar común, que pocas veces construye, se organiza, coopera” (El
Universal, mayo 22).
Sobre
el financiamiento de las OSC habrá que compartir con Quadri que hay estudios
que revelan que en México (como en la mayor parte del mundo), estas
instituciones tienen como principal fuente de financiamiento las aportaciones
que reciben por cuotas, membresías y servicios. Las personas mantienen a sus
organizaciones. Las aportaciones que las organizaciones civiles reciben por
parte de gobiernos son marginales.
Ahora
bien, sobre la visión de Quadri sobre su comentario que las OSC no han sabido
trabajar en red, también se tambalea ese argumento, pues al menos en los
últimos diez años el sector ha creado diversas redes temáticas de trabajo. Así
uno puede conocer algunas iniciativas como: Red por los Derechos de la
Infancia, Red por el Adulto Mayor, Red
Universitaria para la Prevención y Atención de Desastres, Alianza
Mexicana de Voluntariado, Red por la Educación, Red por la infancia y la
adolescencia, por citar tan sólo algunas.
En
el mar de las organizaciones civiles también existen sirenas que tratan de
seducir a los ciudadanos para ser conducidos a aguas dominadas por el sector político.
Por ello hoy, en estas elecciones, muchos aspirantes a un cargo de
representación en forma oportunista, se auto nombran “candidato ciudadano”. Por
mi parte siempre apuesto a la autonomía entre sectores, pues estimo que más
avanzaremos si el sector ciudadano se fortalece y sea capaz de limitar el poder
político, o quizá deba decir, de los partidos políticos. Hasta ahora nuestros
gobiernos se sirven de la ciudadanía. Al organizar y fortalecer a la sociedad
civil (en plural, sociedades civiles), contaremos con muchos más recursos para
lograr que los políticos sirvan a la sociedad.
La
I Cumbre Ciudadana para Construir un México Pacífico y Justo presentó una
Declaración a los candidatos, misma que recibió Quadri, con los ejes
estratégicos, que vale la pena citar a continuación (y que fueron publicadas en
periódico Reforma y otros medios, mayo 22):
Para
fortalecer a la sociedad civil organizada en México:
·
Que los contribuyentes decidan un porcentaje de sus impuestos para ser
destinados a una OSC de su preferencia y que el SAT elimine el límite de 7% de
deducibilidad por donativos.
·
Armonizar y homologar el marco fiscal y demás ordenamientos jurídicos con
la Ley de Fomento para facilitar la creación, desarrollo y sostenibilidad de
las OSC.
Reforma Política y Participación ciudadana:
·
Reducción al financiamiento de partidos políticos proporcional a la
cantidad de votos válidos obtenidos, independientemente del número de
ciudadanos registrados en el padrón electoral.
·
Reelección consecutiva de legisladores y acotada a un segundo periodo en
el caso de Alcaldes y jefes delegacionales.
·
Reformar el marco jurídico que rige a los partidos políticos para
garantizar que sean sujetos obligados de transparencia y rendición de cuentas.
En inclusión. Cohesión Social y Comunitaria:
·
Mecanismos de acción pública, privada y civil -universal y focalizada-
que incluyan la participación de las diferentes comunidades.
·
Desarrollar una política de Estado plural, transversal con perspectiva de
derechos humanos y juventudes para atender las necesidades de esta población,
que contemple la participación activa de sus destinatarios
·
Creación de una instancia rectora de políticas públicas, con presupuesto
suficiente, para la protección de los derechos de la infancia.
Transparencia, rendición de cuentas, acceso a la
información y medios:
·
Expedir una Ley General de Transparencia y Acceso a la Información en la
que se establezca la regulación mínima que deberán observar las instituciones
públicas de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de los tres órdenes
de Gobierno, los órganos constitucionales autónomos y las entidades de interés
público como los partidos políticos, los sindicatos y fideicomisos que reciben
recursos públicos, así como instituciones de educación superior.
·
Realizar una reforma legislativa que limite los monopolios en los medios
de comunicación y las telecomunicaciones, fomente el pluralismo con medios
públicos, indígenas, sociales y comunitarios, la transparencia y la calidad de
contenidos en los medios de comunicación.
Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos:
·
Generar una estrategia para que la seguridad pública sea administrada por
cuerpos y elementos de seguridad preparados para esas funciones; creando una
Auditoría Civil para esta materia como parte de la función de fiscalización de
los órganos legislativos.
·
Hacer efectiva una política nacional de derechos humanos, de conformidad
con la reforma constitucional en la materia, incluyendo mecanismos que
garanticen su aplicación.
·
Aprobar la iniciativa de Ley de Amparo.
·
Revisar la política de drogas en el País dado el impacto que tiene en la
delincuencia organizada y la seguridad pública.
Desde
el Consejo Directivo
Para
continuar con los esfuerzos de sensibilizar a los políticos sobre la necesidad
de fortalecer a la sociedad civil este lunes 28 el movimiento de Javier Sicilia
recibió a los 4 candidatos presidenciales. Ojalá pronto se comprenda que se
busca aportar otras visiones para resolver problemas comunes.
El
Consejo Directivo acordó felicitar a la Fundación ABC y a Cristina Herrera
Jaimes, quien además de ser Gerente Campañas Permanentes de esa institución, es
miembro de la Association for Fundraising Professionals, ya que presentaron los
resultados de su “Campaña Imagina” para obtener fondos para crear el Centro de Cáncer
ABC, la cual fue todo un éxito.

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